¿Cómo conservar un buen hombre?

Hace poco una amiga en una historia de su Whatsapp publicó la imagen a continuación… Y me llamó mucho la atención porque es muy extraña, sin embargo, me pareció propicio escribir al respecto, ya que, muchas mujeres la pueden interpretar muy mal.Imaginemos que por flojera, la persona que lo lee, se lleva la idea de la primera frase: “Recuerda esto: no hay nada que puedas hacer para “conservar” a un buen hombre”… Allí le respondería lo siguiente a la mujer que considere eso:

Es una total mentira que “no hay nada que puedas hacer para ‘conservar’ a un buen hombre”. Lo único que tendría que hacer una mujer es valorarlo y hacerlo sentir valorado. Entregarle su corazón, sus sentimientos, su sinceridad… Lamentablemente (no digo que sea tu caso), muchas mujeres sienten que son las únicas que tienen que ser consentidas (quizás por machismo, quizás por cultura) y no se dan cuenta que el hombre también necesita atención y detalles. El hombre no sólo está para amar, sino para ser amado, así como la mujer no sólo está para ser amada, está para expresar su amor y hacer sentir amado al hombre… Así se conserva a un buen hombre… Haciéndolo sentir importante.

Para aclarar las cosas: El escrito en la imagen fue hecho por un hombre, no por una mujer y además está incompleto… El texto completo dice:

“Recuerda esto: no hay nada que puedas hacer para “conservar” a un buen hombre, y el hombre equivocado no vale la pena ser conservado. Entonces, es posible que te preguntes: “¿Qué tiene que hacer una mujer para conservar a un hombre?”. La respuesta es… que debes olvidarte de la idea de que tienes el poder para conservarlo, y debes enfocarte en encontrar a un buen hombre que te ame y te respete lo suficiente como para querer quedarse: ese es el secreto.

Como verás, es posible que estés haciéndolo todo bien, pero si ese hombre no te ama ni te respeta, y si no aprecia lo que haces por él, tu esfuerzo será en vano.” – Mr. Amari Soul #ReflexionesDeUnHombre

Mujer: recuerda algo, tu creas tu suerte en el amor. No le pidas rosas a alguien que sabes que no te las va a dar. Tampoco destruyas al que si te da rosas, porque quizás les quites las ganas de creer en el amor. Abre los ojos, se inteligente.