#Reto24LibrosEn2015 – 23 de 24: Cuentos breves latinoamericanos

cuentos-breveslatinoamericanosHace días comentaba que la brevedad de un libro no va en desmedro de su contenido. Ahora debo decir que, la brevedad de una narración tampoco va en desmedro de su profundidad y del impacto que pueda causar.

Cuentos breves latinoamericanos es una recopilación de narraciones muy cortas que no sobrepasan las dos páginas. Un libro altamente adictivo de esos que dejan un vacío cuando los terminas. Los temas son variados, humor, misterio, absurdo, entre muchos otros.

Es de notar que, aunque el libro compila narraciones de diversidad de autores y países, son cuentos bastante generales en su lenguaje, por lo tanto, si no prestamos atención a la nacionalidad del autor, difícilmente identificaremos su procedencia.

El cuento La Noche, de Manuel Rueda, es un claro ejemplo de todo lo que he dicho: muy corto, impactante, estructuralmente completo (como ha de ser todo cuento) y cuya temática no está adherida a un país específico, sin embargo es una vivencia de todos los latinoamericanos.

Es la noche, oscura como el antifaz de los asesinos. Muy cerca se oye un grito de terror, luego, un disparo que lo silencia. Ninguna de nuestras ventanas se ha abierto; todos temblamos en el interior, absteniéndonos de ser testigos de un hecho que más tarde podría comprometernos. Un automóvil arranca y se pierde a lo lejos con su carga de muerte. En la esquina alguien agoniza en medio de un gran charco de sangre. A su alrededor un vecindario de culpables trata en vano de conciliar el sueño.

Aunque la anterior narración fue mi favorita, hay muchas que son bastante “especiales” por ejemplo, una de ellas usa sólo palabras que comienzan con la letra ‘e’. Armar una oración con sentido con esta condición es difícil, imagina un cuento completo (por muy corto que sea).

En resumen, un libro genial que merece ser tomado en cuenta si lo ves en alguna feria, librería o biblioteca.

Rosas Azules

Conmemorando tu ausencia o quizás esperando tu regreso, adorno nuestra casa con rosas azules, siempre te gustaron. Solías decir en tono de ensoñación “ojalá fueran naturales”, también entristecías pensando que eventualmente se marchitarían. “¿Por qué las cosas bellas son tan breves?” Me preguntaste en una ocasión. Hoy me hago una y otra vez la misma pregunta.

Conmemorando tu ausencia o quizás esperando nuestro reencuentro adorno nuestro hogar con rosas azules.