De la ambición y la acción

Muchas veces discutí y conversé el siguiente fragmento del libro “El Caballero de La Armadura Oxidada” (Robert Fisher) con mi amigo Néstor, analizando el concepto de Ambición, y concluyendo que ser ambicioso y el deseo de ser exitoso no te hace avaro, que es una de las grandes mentiras sembrada en muchos y que debe ser rota de una vez por todas.

“– Me estáis confundiendo- musitó el caballero. Sé que las personas necesitan tener ambición. Desean ser listas y tener bonitos castillos y poder cambiar el caballo del año pasado por uno nuevo. Quieren progresar.
– Ahora estáis hablando del deseo del hombre de enriquecerse– dijo Merlín; pero si una persona es generosa, amorosa, compasiva, inteligente y altruista, ¿cómo podría ser más rica?.
– Esas riquezas no sirven para comprar castillos y caballos- dijo el caballero.
– Es verdad- Merlín esbozó una sonrisa -, hay más de un tipo de riquezas, así como hay más de un tipo de ambición.
– A mí me parece que la ambición es la ambición. O deseas progresar o no lo deseas.
– Es más complicado que todo eso- respondió el mago-. La ambición que proviene de la mente te puede servir para conseguir bonitos castillos y buenos caballos. Sin embargo, solo la ambición que proviene del corazón puede darte, además, la felicidad.
– ¿Qué es la ambición del corazón?- le cuestionó el caballero.
– La ambición del corazón es pura. No compite con nadie y no hace daño a nadie. De hecho, le sirve a uno de tal manera que sirve a otros al mismo tiempo.
– ¿Cómo?-preguntó el caballero, esforzándose por comprender.
– Es aquí donde podemos aprender del manzano. Se ha convertido en un árbol hermoso y maduro, que da generosamente sus frutos a todos. Cuantas más manzanas coge la gente- dijo Merlín- más crece el árbol y más hermoso deviene. Este árbol hace exactamente lo que un manzano debe hacer: desarrollar su potencial para beneficio de todos. Lo mismo sucede con las personas que tienen ambiciones de corazón.”

La ambición hace que en la sociedad y por lo tanto en nuestra mente encontremos muchas barreras para emprender grandes proyectos. Planteamos una gran idea y encontramos frases como:

  • “Estás loco(a) eso es imposible”.
  • Ser rico es malo.
  • Los ricos son malas personas.
  • El dinero corrompe a la gente.

Y así por el estilo. Pero te voy a decir un secreto: Las personas que te dicen esas cosas, que no tienen altas aspiraciones en la vida, es porque simplemente no tienen ninguna noción de lo que somos capaces de lograr por el solo hecho de tener vida.

Pero ojo, con esto no quiero decir que no existan problemas reales en los grandes proyectos, si que los hay, te voy a mencionar dos:

  • Un proyecto grande es agotador: cuando tenemos una meta demasiado elevada tenemos que tener una gran cantidad de paciencia, foco, constancia y eficiencia. Tienes que hacer actividades que aporten a tu proyecto a crecer.
  • Un proyecto grande es desesperante: pasa el tiempo y sientes que no avanzas, en ocasiones que retrocedes, en ocasiones esto es simplemente una ilusión causada por el efecto que da la proporción de lo que se desea, con lo que se ha hecho. Es similar a la sensación de desespero que te da cuando tienes que llevar una carga pesada desde el punto A al punto B, con cada paso te comienzan a doler los músculos y la meta te parece más y más lejana.
  • Un proyecto ambicioso exige convicción: porque si no crees en ello con el corazón y con inteligencia, mejor reformula tu proyecto.

Algo muy importante para emprender proyectos grandes es hacerlo con cabeza, el ímpetu es bueno, pero no es suficiente, se puede emprender de manera inteligente usando metodologías para evitar caer en errores comunes, en el video a continuación mencionan Kaizen, particularmente también estoy preparando artículos para hablarte de Scrum y de otra que pudiera ser incluso más interesante 😉

Si tu meta es demasiado grande: Divide y vencerás

Quizás parezca un concepto sencillo, pero puede pasar que nuestros objetivos sean demasiado ambiciosos o grandes y nos frustre la cantidad de trabajo requerido para alcanzarla… Por ejemplo, desarrollar un sistema grandísimo o aprender a tocar tener una empresa de desarrollo de software. La técnica del Divide and Conquer (Divide y vencerás) puede ser una buena aliada para tratar de acotar nuestro proyecto… Es decir, dividir esa gran meta en varias partes e ir enfocando nuestros esfuerzos en conquistar cada parte por separado o de manera incremental.

Por ejemplo, para desarrollar un sistema grande, probablemente puedas desarrollar funcionalidades o módulos y luego ir integrándolos con otros cuando tengas estables las partes. O si quieres ser Youtuber, pues graba unos videos, subelos y ve como te va. O si quieres ser un cantante de fama, canta en las fiestas de cumpleaños de tus amigos y conocidos y ve probando, aprendiendo y aumentando tu proyecto.

En resumen, si la meta/proyecto es grande, divídela en sub-proyectos que puedas hacer más fácilmente y concéntrate en él, y si ese es demasiado grande, vuélvelo a dividir y concéntrate en él. Así hasta que las partes se te hagan alcanzables y no descanses hasta lograr esa parte, y luego ve por la siguiente parte y así hasta que alcances tu meta más grande y ambiciosa.

¿Cómo mantener el ‘ritmo’ en un proyecto?

En un post anterior hablaba de como arrancar un proyecto, como dar esos primeros pasos… Una vez logramos dar esos primeros pasos, es momento de identificar aquella tarea o conjunto de tareas que al repetirse recurrentemente en un tiempo indeterminado, hacen crecer nuestro proyecto, luego de determinar las tareas, es necesario que estas se vuelvan un hábito, por esto es necesario, que sean tareas lo más natural posible.

Para esto, una herramienta como Habitica.com podría ser un gran aliado, ya que, es una especie de organizador de habitos, pero gamificado, es decir, juegas una especie de juego cumpliendo tus tareas de la vida real y cumpliendo tus hábitos.

Hasta este punto hemos hablado del primer pasito: Identificar las tareas que te llevarán a tu arrancar, a avanzar, a dar un siguiente paso en la evolución de tu proyecto… Hoy hablamos de identificar las tareas recurrentes e importantes y convertirlas en hábitos, estas tareas serán las que le den a tu proyecto crecimiento constante.

La clave: constancia.

¿Cómo dar el primer o siguiente paso en un proyecto?

Sin duda, el primer paso es el más difícil cuando comenzamos un proyecto… Y por alguna razón, aun cuando tenemos muchas ganas de llevarlo a cabo, nos quedamos privados… Incluso, aun cuando tengamos la absoluta certeza de su éxito, procrastinamos, ponemos ‘peros’, sentimos que tenemos muchas otras ocupaciones y esperamos a “tener más tiempo” ¿Será que nos hemos acostumbrado a que otros nos presionen para trabajar o hacer las cosas?

Particularmente en Venezuela es más difícil, porque es muy difícil encontrar inspiración y tiempo para emprender y llevar a cabo los proyectos que sentimos serán exitosos. Las razones sobran en estos momentos.

Lo importante es que las personas suelen pensar que para emprender y ser exitoso en situaciones adversas hace falta un gran talento y mucha fuerza de voluntad, de cierto modo es cierto, pero lo que pocos conocen es que emprender no es una cuestión solo de inspiración y talento, emprender en parte es prepararse para ello, porque hay muchas metodologías, herramientas y procedimientos que pueden llevarnos a trabajar con más organización y menos errores.

Una lista de tareas adecuadas puede ser una de las mejores herramientas para ayudarnos a dar el siguiente paso y no quedarnos estancados. Pensemos en un caso pequeño: quiero hacer una página web (que es mi área)… ¿Qué cosas tengo que hacer para elaborar una página? Entonces anoto al mayor detalle todas las tareas que tengo que hacer para llevar a cabo ese proyecto (mientras más sencillas y específicas las tareas mejor, aunque sean muchas más) y has una tarea diaria. Esta técnica se puede escalar desde proyectos pequeños, hasta proyectos a muy gran escala.

Lo importante es no detenerse, hacer algo todos los días aunque sea poquito, porque culminar tareas todos los días hace que sientas avances y hacer avances diarios hace que te motives más.

No esperes más y comienza con ese proyecto que tu corazón necesita.

Experimento de Foco: la única métrica

Una meta, un negocio, un emprendimiento y en general cualquier proyecto que queramos llevar a cabo genera un montón de datos… Las estadísticas nos preocupan, todo el tiempo hablamos de medidores, indicadores, métricas, datos, datos y más datos.

Cuando tenemos un proyecto queremos que todas nuestras métricas sean lo mejor posible… Sin embargo esto puede dispersarnos de las cosas realmente importantes, en el canal Libros para Emprendedores nos proponen el ejercicio de concentrar nuestros esfuerzos en una sola métrica. Particularmente siempre en el caso de mis blog, siempre le he dado prioridad a la cantidad de visitas mensuales, para este año me propongo, que las visita de cada mes sean superiores a la del mes anterior.

Creo que vale la pena intentar el experimento.

 

Persistencia / Perseverancia / Constancia

El éxito, no es la meta… El hombre exitoso no es aquel que más logro obtiene en la vida… Para mi, el hombre exitoso es aquel que más persevera por lograr sus sueños… Aquel que cae y es capaz de levantarse una, mil y todas las veces que sea necesarias… Personas así son dignas de admiración… Afortunadamente, en mi casa y entre mis amigos he encontrado personas así, con esa fuerza y ese fuerte espíritu de lucha… La primera guerrera que conocí y conozco es mi mamá, que a lo largo de mi vida, he visto como es capaz de lograr, tanto sus sueños, como ser participe en mis propias metas y sueños, levantándose siempre de los reveces y yendo siempre hacía adelante, es una bendición contar con una maestra así en la vida, que te enseñe con el ejemplo esas lecciones.

Otro gran ejemplo es mi amigo y socio Néstor Piñerúa, un hombre que se puede definir como todo pasión por su carrera y perseverancia por lograr sus sueños, nunca lo he visto renunciar, nunca lo he visto rendirse. Personas como él inspiran a los demás a no caer a no desmayar. Se pueden cerrar 100 puertas en la cara, pero tu te vas a preparar más y tocarás con más fuerza la 101, sin perder el entusiasmo con que tocaste la primera puerta.

Particularmente, he desarrollado algunos sistemas buscando ese que se acerque a lo que sueño, y cada día entre aprendizajes descubro las razones por la que no tuvieron éxito, pero se perfectamente que todos esos aprendizajes son solo un paso que me lleva a un sistema más cercano a lo que quiero y cuando lo tenga lograré un ¡boom! (principalmente en mi cabeza).

La otra clave de no renunciar es: HACER… No podemos quedarnos detenidos, no podemos esperar a que nuestros sueños lleguen a nosotros o las oportunidades nos caigan del cielo, tenemos que ir por ellas, caminar todos los días aunque sea poquito por el camino que nos lleve a esos sueños que queremos lograr.

Nunca renuncies, nunca te detengas.

 

¿Por qué dejar de ser un niño?

Una pregunta… ¿Por qué cuando crecemos y nos convertimos en adultos nos da por olvidarnos de seguir haciendo las cosas que los niños hacen mejor que los adultos? Por ejemplo, esa capacidad de hacer TODO con diversión y entusiasmo (si no es obligado), esa curiosidad y sed de conocimiento, esa falta completa de miedo al fracaso… ¿Por qué si los niños tienen una mentalidad tan maravillosa perdemos con el tiempo todas esas habilidades que nos hacen evolucionar?

Hace 4 años aproximadamente trabajaba enseñando a personas de la tercera edad el uso de las computadoras y las aplicaciones básicas… Y la barrera más difícil de superar no era la capacidad de aprendizaje,no, era el miedo de hacer cosas en la computadora, pensaban que podían dañarla o que un error podía ser grave. Yo les preguntaba ¿Por qué un niño de 4 años puede usar la computadora, las tablets y los celulares mejor que nosotros? ¿Acaso en el vientre materno hay una biblioteca y leyeron todos los manuales de uso? ¿O es que ya el cordón umbilical viene con conexión a Internet? Nada de eso… Si observan bien ellos toman un dispositivo y lo “jorungan”, lo toquetean, lo analizan, aprietan, tocan, registran, buscan botones, intentan desarmar, mueven, etc., y nunca se preocupan si dañan el dispositivo o no, hacen una acción y observan qué hace el dispositivo en consecuencia y así van aprendiendo a usarlo… ¿Cómo se aprende a usar un juego por ejemplo? Tocas cada botón y analizas que cosa pasa al tocar ese botón.

Con el paso de los años vamos adquiriendo un estúpido temor de equivocarnos, de hacer las cosas mal y eso nos impide aprender cosas nuevas, solo por no atrevernos a vernos a nosotros mismos como novatos o débiles en un área.

Así que, ¿Por qué dejar de ser un niño? ¿Por qué crear en nosotros barreras para nuestra propia evolución? Sigamos teniendo nuestras almas infantiles, trabajemos con el entusiasmo de los niños, aprendamos con la curiosidad y observación de un niño, tratemos con otras personas como niños, sin rencores, sin competencia insana, hagamos las cosas sin tanto ‘pero’…

Seamos felices y punto.