Un héroe sin poderes – Capítulo 1 (Por Néstor Piñerúa)

Sale el sol, son las 6:00 am, suena el despertador y Peter se levanta. Poco animado e invadido por el sueño pesado se dispone a tomar una ducha. Tras media hora de aseo, se arregla, desayuna y parte a experimentar otro día en la oficina. Llega tarde como siempre y comienza la lucha diaria entre el público, los subalternos y los jefes. Es su primer empleo y Peter se esfuerza por aprender. Pregunta y nadie le responde por su sueldo y beneficios. Sólo hay que enfocarse en sacar el trabajo: múltiples cajas por archivar, libros y documentos importantes. El cálculo del monto a cobrar por las diversas solicitudes es un método que debe familiarizarse cada vez más, es una de sus funciones.

9:00 am. Peter le toca atender al público. Recibe las solicitudes de libros, copias certificadas y hay poco personal. Comienza la rutina: atender, buscar, entregar, calcular y ordenar. Cada vez más. Suena el teléfono y significa más trabajo: solicitudes externas que se deben atender. Son 3 empleados Peter, Ahinoa y Mario; y la mañana se vuelve pesada y atareada. 11.00 am Le toca el turno a una usuaria para hacer una solicitud muy costosa y su pago lo hace en efectivo presentado en un sobre. El dinero cumple el proceso rutinario pasando en manos de los empleados y del encargado, a fin de ser guardado en la caja fuerte.

Llega la hora de almuerzo y Peter pide permiso para retirarse. Pasa el tiempo y a las 2:00 pm llega Peter y comenta:

– Buenas tardes. Hace mucho calor en la calle y ni hablar del tráfico. Los veo a todos reunidos ¿Hay alguna novedad?

El jefe responde:
– Sí, te estábamos esperando. El dinero de la usuaria de la solicitud millonaria no está en la caja fuerte y afirma que te lo dio a ti. ¿Dónde está ese dinero?

Continuará…